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Espeleotemas de diferentes tonalidades

SITUACIÓN GEOGRÁFICA

La cueva de los Enebralejos está situada en las proximidades de Prádena, en la provincia de Segovia, a 110 km de Madrid. Con sus 3.670 m de longitud es la cavidad de mayor desarrollo conocido en el borde norte del Sistema Central.

La cueva está estructurada en tres pisos: galerías altas, medias y bajas o del río, presentando un desnivel de sólo 13 m.

Cabe destacar su gran valor desde el punto de vista arqueológico, espeleológico y turístico, además de su importante valor estético. La cueva presenta un buen estado de conservación, ya que durante años permaneció cerrado su acceso. Desde 1995 existe un sector de la cueva habilitado para las visitas turísticas. La cueva pertenece al Ayuntamiento de Prádena.

RASGOS GEOLÓGICOS

La cueva se localiza en el karst de Prádena, desarrollado sobre dolomías y calizas de edad mesozoica, las cuales constituyen la cobertera alpina de esta región.

La cueva de los Enebralejos está desarrollada en las dolomías del Cretácico superior pertenecientes al Santoniense (entre 87 y 83 m.a.). Estas rocas mesozoicas se sitúan discordantes sobre el zócalo paleozoico del Sistema Central, constituido en esta zona principalmente por neises glandulares y leuconeises.

Los estratos presentan una estructura tipo cuesta monoclinal con dirección sureste. El macizo kárstico está limitado en el sur por una falla inversa de dirección noreste-suroeste.

Se ha desarrollado a favor de una estructura sinclinal suave y se piensa que formó parte de una red más amplia de conductos kársticos que fueron desmantelados e individualizados por los agentes erosivos tras el encajamiento de la red fluvial. A partir de los datos de estudios realizados en otros lugares de la región podría situarse el posible inicio de la karstificación en el macizo de Prádena a finales del Plioceno inferior (entre 5,3 y 3,4 m.a.).
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Las galerías superiores presentan morfología meandriforme y escasa pendiente. Las galerías intermedias son inaccesibles o están unidas a las galerías altas, evolucionadas a partir de ellas. Las galerías bajas o del río son las de mayor tamaño y desarrollo, y el agua circula por ellas en épocas de intensas lluvias o tras el deshielo. Los niveles superior y medio los que contienen mayor cantidad de espeleotemas. El nombre de “los Enebralejos” se debe al topónimo utilizado para designar al conjunto de enebros o sabinas.


FLORA Y FAUNA

El nombre de la cueva, "los Enebralejos", se debe al topónimo utilizado en la zona para designar al conjunto de enebros, muy abundantes en las cercanías, aunque a dicho árbol (Juniperus thuriphera) se le conoce normalmente bajo el nombre de sabina. Además de" Enebralejos" o nebredas, en la zona, abundan también los bosques de sabinas, fresnos, robles y acebos.


ARQUEOLOGÍA

La cueva fue utilizada como necrópolis durante le Calcolítico, entre los años 2.000 y 1.800 antes de Cristo. Gracias a los diversos estudios arqueológicos realizados se sabe que esta zona formó parte de un importante asentamiento de las primeras fases de la Edad del Bronce. Se han encontrado numerosos fragmentos de herramientas y cerámica, así como grabados y pinturas rupestres en las áreas de enterramiento.

En el pueblo se cuenta que la cueva fue cerrada en la época de los Reyes Católicos por considerarla un escondite de los judíos. En 1932, la cavidad fue redescubierta durante las tareas de perforación de un pozo en la finca del Cebadero. Posteriormente se iniciaron varias excavaciones arqueológicas y expediciones de espeleología.

Fue en 1983 cuando el Ayuntamiento de Prádena acometió el acondicionamiento de la cueva para su preservación y adaptación para ser visitada, y finalmente en 1995 se abrió al turismo.