En el apartado paisajístico y natural, son característicos los fuertes desniveles existentes en los contornos del páramo de la Lora, que conforman curiosos y destacados paisajes naturales. Como el propio acceso a la cavidad, acondicionado para su visita turística y que se ubica a 1.173 metros de altitud. Desde allí se puede admirar la impresionante panorámica de los fondos de los valles de Valdivia y Valdelucio; los bosques de hayedos en las umbrías de la zona norte en Valcabado y Valderredible y los de robles, acebos y quejigos en Covalagua.
Próximo a la boca de acceso al hipogeo, menos de mil metros, se encuentra “Canto Hito”, menhir megalítico, de más de tres metros de altura, clavado en medio de la horizontalidad del páramo calizo.
Formando parte y como un desgarro geológico del mismo páramo, se ubica, Monte Bernorio, asentamiento de una de las más importantes ciudades del prerromano pueblo cántabro y sobre el que aun se pueden admirar los restos de sus murallas. Así mismo, próximo al mirador de Valcabado, existe el lugar conocido como “El Pozo de los Lobos”, antigua trampa utilizada hasta tiempos recientes recientes para dar captura al mencionado depredador y que ha sido recuperado y restaurado recientemente.
En toda el territorio próxima a la cavidad, se pueden admirar numerosos ejemplos de sinclinares colgados o Loras, destacando: Las Tuerces y la “clusse” del Cañón de la Horadada y Lora de Valdivia.
LA MONTAÑA PALENTINA
Desde la Cueva de los Franceses podemos adentrarnos en la Montaña Palentina. Encontrándonos recuerdos de las diferentes épocas: menhires prehistóricos, ermitas rupestres, torres y castillos medievales, iglesias de estilo gótico, así como la mayor concentración de Europa de monumentos románicos.
La Montaña Palentina, nos sorprenderá por su diversidad y majestuosidad, con altitudes superiores a 2.000 m., una flora y fauna diversa y exquisita con ejemplares de gran importancia como el tejo y grandes mamíferos en peligro de extinción como el oso pardo. Con rutas de senderismo que nos adentran en frondosos bosques de robles y hayas.