La cueva presenta un recorrido que mantiene la dirección Este - Oeste, con una profundidad máxima de 21 m y una cota superficial de 4 m. Su desarrollo, es totalmente horizontal, con pequeños desniveles, habiéndose localizado en su interior tan sólo tres simas de escasa profundidad.
A la cueva accedemos a través de un túnel artificial, horando en la caliza masiva del páramo de 62 metros de recorrido, obstruido por tres portillones de cierre en esclusa, que eliminan la perniciosa corriente térmica, que durante varios años fomentó su desecación. La superficie total de la cueva se aproxima a los mil metros, aunque la zona visitable, sólo en el recorrido de ida, transita por 482 metros. Impidiéndose por razones de seguridad la visita a su parte final. Conformada por dos grandes salas, donde unos grandes caos de bloques, desprendidos de las zonas techales han engrandecido las mismas, realzando su fantasmagórica belleza y suntuosidad.