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Algunas coladas del interior de La Cova SITUACIÓN GEOGRÁFICA
La cavidad se localiza en el término municipal de Mondoñedo, en la provincia de Lugo. La boca de la cueva se abre en la ladera oeste del monte Coto Redondo, próximo a la aldea de Supena, a 6 km de Mondoñedo.
Se trata de la cueva más grande conocida en Galicia, ya que presenta un desarrollo de 6.500 m, de los cuales 4.546 han sido topografiados. El desnivel máximo desde la boca al punto más bajo conocido (río Celtas) es de unos 75 m.
Actualmente, la cueva no se encuentra acondicionada para el turismo.
RASGOS GEOLÓGICOS
La Cova do Rei Cintolo se desarrolla sobre un lentejón calcáreo (Caliza de Vegadeo), cuyo extremo superior (Abadin) está a 450 m.s.n.m. y el inferior (Mondoñedo) a 340 m.s.n.m., y que ocupa el margen derecho del valle del río Brea-Valiñadares. El valle está situado geológicamente en la Zona Asturoccidental Leonesa.Las calizas que afloran en unos 5 km, a pesar de no superar los 100 m de espesor y presentar escasa continuidad debido a intercalaciones pizarrosas (Pizarra de Cándana), han permitido la formación de una importante red kárstica, a favor del buzamiento monoclinal, ocupando una superficie que no supera las 5.5 Ha.
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Espeleotemas de color negruzco La unidad estratigráfica corresponde al denominado Manto de Mondoñedo, ubicándose la cueva en el Cámbrico Inferior y Medio.
El origen de la cavidad se debe a la acción del agua que va disolviendo la caliza, originando un entramado de galerías por las que circula. Asimismo da lugar a la precipitación y formación de la ornamentación típica de la cueva como estalactitas, estalagmitas, coladas, columnas, banderas, etc.
HISTORIA
El descubridor de esta cueva fue José Villa-Amil y Castro, prehistoriador y arqueólogo, que citó la cavidad por primera vez en el libro "Antigüedades prehistóricas y célticas de Galicia". Asimismo está considerado como el precursor de la espeleología en Galicia. Es autor de un croquis de la galería principal pero en el que no figuran las galerías inferiores, lo que hace suponer que no consiguió llegar hasta ellas.
Se cita posteriormente otra visita en 1893 en un periódico asturiano, " La Voz de Luarca " y aparece reseñada en la célebre guía " Cavernas y Simas de España " de Gabriel Puig y Larraz (1894). Entonces se consideraba que las dimensiones de la gruta eran unos 200 metros. Fue en 1954 cuando el "Club Montañeros Celtas" de Vigo, con la colaboración de aficionados de Mondoñedo, realizó un campamento para su exploración y topografía.
Se descubren distintas zonas de la cavidad, así como el río subterráneo al que bautizan como Río Celtas. Posteriormente, diferentes grupos espeleológicos de todo el país han ido completando las investigaciones y los trabajos de topografía de la cueva.
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En años sucesivos pasa a ser muy visitada, siendo a partir de finales de la década de 1960 cuando comienzan los intentos por obtener una topografía general de la gruta, al mismo tiempo que se descubre la Galería Venus a la derecha de la Sala del Río, también denominada esa zona como Salas Finales del Río.
La cavidad fue conocida en 1973 en toda España al realizar TVE la lª filmación de la cueva. A partir de entonces, su popularidad y la facilidad de acceso a la galería principal atrajo la atención de numerosos visitantes que causaron deterioros en su interior. A raíz de esta expoliación que amenazaba con destruir la cavidad, se cerró la entrada en 1976 con una verja.
En los últimos años la cueva ha sido explorada repetidas veces por diferentes grupos de espeleólogos.
La del Rei Cintolo es objeto, al igual que gran parte de cuevas de Galicia, de leyendas antiquísimas que hablan de tesoros ocultos y seres mágicos que habitan en su interior.
ARQUEOLOGÍA
Son pocos los restos arqueológicos encontrados en esta cavidad. Algunos de los hallazgos importantes han sido un hueso de BOS Primigenius encontrado a finales del siglo pasado por José Villa-Amil y Castro, una daga de características celtibéricas y una punta de flecha de sílex.
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En 1972 espeleólogos de Mondoñedo hallan restos humanos fosilizados, que son enviados a la Universidad de Santiago para su estudio.
En los últimos años se realizaron pequeñas excavaciones arqueológicas al pie de la entrada, pero sin resultado. De todo ello se deduce que la cavidad fue habitada en el pasado, aunque sorprende la inexistencia de pinturas rupestres, fenómeno común en Galicia.